Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Posted by on Mar 19, 2015 in Destacados, Liderar | 0 comments

A paso lento, pero firme

A paso lento, pero firme

Por Sol Oromí.

“Celebrando los nuevos roles de las mujeres en las empresas”, el evento organizado por la Red de empresas por la diversidad de la Escuela de Negocios Inclusivos de la Universidad di Tella, convocó a tres especialistas en temas de igualdad de género para reflexionar sobre los nuevos roles que ocupa la mujer en el ámbito corporativo.

la-mujer-en-la-gestion-empresarial

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cada vez hay más mujeres en los puestos de dirección. Sin embargo en el mundo entero menos del 5% de los CEO son mujeres, y esto no cambió en los últimos años.

El Día internacional de la mujer inspiró a reflexionar sobre los beneficios y los obstáculos del desarrollo de la mujer en la gestión corporativa. En el campus de la Universidad di Tella, el panel estaba presidido por la australiana Linda Wirth-Dominice, reconocida consultora en igualdad de género y desarrollo e investigadora, y autora del libro “Romper el techo de cristal: las mujeres en puestos de dirección”. Linda, que actualmente reside en Buenos Aires junto a su marido argentino, presentó el informe global que ella misma elaboró: “La mujer en la gestión empresarial. Cobrando Impulso”. Este estudio fue publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en enero de 2015 e incluye encuestas en 1300 compañías en cinco regiones del mundo y en 39 países en desarrollo.

Moderó el debate Lidia Heller, investigadora en temas de condición femenina. Lidia es Advisor de la R.E.D. (Red de Empresas por la Diversidad), que ya lleva un año y medio de vida y se propone ser un espacio de networking e intercambio para promover las mejores prácticas de sustentabilidad y trabajar en temas de género y diversidad.

También presente en el panel estuvo Ignacio Stegmann, CEO de 3M Argentina y Uruguay, quien además es padre de cuatro hijas. En 2010 se convirtió en el primer argentino en asumir ese puesto en los 60 años de la empresa en la Argentina.

Volar alto

“El equilibrio de género se considera cada vez más beneficioso para la actividad económica”, comienza diciendo el informe de la OIT. “La creciente participación de la mujer en el mercado de trabajo ha sido un importante motor del crecimiento mundial y la competitividad. Son más y más numerosos los estudios que llegan a la conclusión de que el equilibrio de género en los equipos de gestión y juntas de administración es positivo desde el punto de vista financiero.”

La participación de las mujeres en las juntas directivas es mayor al 20% en cuatro países: Finlandia, Suecia, Noruega y Reino Unido. Noruega: 42%, consecuencia del cupo obligatorio (en 2003 sólo había un 6,8%).

¿Cuál es el problema entonces? ¿Por qué sigue habiendo tan pocas las mujeres en los cargos más altos? El obstáculo cultural que les impide volar alto en las empresas comienza a ceder terreno, pero todavía persiste. Si bien son mucho más numerosas las mujeres que ahora ocupan cargos directivos o son dueñas de empresas, aún son escasas en la cúspide de la pirámide empresarial.

La barrera invisible

En todo el mundo las mujeres han alcanzado niveles de educación más elevados que nunca y hoy representan más del 40% del conjunto de la fuerza de trabajo. A pesar de esto, su participación en los puestos de dirección sigue siendo inaceptablemente baja, y son muy pocas las que consiguen romper el famoso “techo de cristal”, esa barrera invisible a las que se ven expuestas las mujeres altamente calificadas que les impide alcanzar los niveles jerárquicos más altos en el mundo de los negocios.

¿Por qué no llegan? Porque no están en el core business, se escuchó. Hay más mujeres en los comités a cargo de RRHH, RSE, bienestar social y seguridad y salud y, en cierta medida, en comités de auditoría. Muchas veces ellas buscan un puesto que sea compatible con el manejo de la casa, los hijos, el marido. Puestos donde, por ejemplo, no se necesite viajar demasiado.

Paredes de cristal

Una de las razones que puede explicar este fenómeno es que la experiencia de las mujeres en gestión no es suficientemente amplia. Ellas no desempeñan todas las funciones durante su carrera y, por ende, no adquieren suficiente experiencia en la gestión correspondiente a distintas funciones. La encuesta de empresas de la OIT en las regiones en desarrollo confirma las tendencias observadas en otros estudios y encuestas. La concentración de mujeres en determinados tipos de actividades de gestión empresarial explica el fenómeno de las “paredes de cristal”, que establece una segregación por género en las ocupaciones empresariales.

La consultora McKinsey & Company investigó la relación entre los resultados organizativos y financieros y el número de mujeres directivas. Se observó que el aumento del precio de las acciones entre 2005 y 2007 había sido un 17% superior en las empresas europeas que cotizan en bolsa, con más damas en sus equipos directivos, y que las ganancias promedio eran casi el doble del promedio del sector (McKinsey and Company, Women Matter: Gender diversity a corporate performance driver, 2007).

Beneficios y obstáculos

Entre los obstáculos al liderazgo femenino, en primer puesto aparece: “Las mujeres tienen más responsabilidades familiares que los hombres”. En pleno debate, alguien del panel agregó: “Todos tenemos las mismas responsabilidades, las mujeres nos hacemos cargo”.

“Mi punto de vista es el de la empresa”, dijo Ignacio Segman. “¡La empresa debe tener en cuenta todo esto porque la beneficia! Detrás de la diversidad está la innovación”, aseguró.

Al comparar las regiones, es interesante ver que América latina y Caribe están en los niveles más altos. (Jamaica lidera: allí la educación femenina es muy alta). Las mujeres están tomando siempre más responsabilidades para todo, salvo en la política, terreno todavía dominado por hombres. En estos lugares, de hecho, Linda nota que hay una “crisis de masculinidad”, donde el hombre quedó descolocado o confundido frente al avance de la mujer. Una gran contradicción si tenemos en cuenta que en estos países hay altos índices de violencia hacia ellas. “Cuando pensamos en género –dijo la especialista-, debemos pensar en ambos géneros: hombres y mujeres.”

Por su parte, Medio Oriente, Africa del norte y Asia son los más bajos en participación femenina. En Japón, en cambio, hay muy pocas en management, sin embargo en estas sociedades hay más espacio para las mujeres emprendedoras.

Mucho por hacer

El informe de la OIT indica también que la participación de las mujeres en la gestión se redujo en 23 países. Esto significa que los avances alcanzados pueden ser frágiles y fácilmente revertidos a menos que haya esfuerzos concertados para establecer sistemas de recursos humanos que garanticen la igualdad de manera sistemática en la trayectoria profesional tanto de hombres como de mujeres.

“Las relaciones de género son relaciones de poder”, sentenció Heller. Para ella, el tema clave es el acceso a las decisiones de poder, es decir, el que la mujer pueda llegar a los máximos niveles de decisión.

Una reflexión final para sacar en limpio del debate: intentemos no estereotipar, no generalizar y brindar oportunidades a hombres y mujeres para que puedan hacer el tipo de carrera que ellos elijan. Hacer más inclusiva y flexible la cultura empresarial. Promover la igualdad de género en los puestos de dirección con medidas concretas, para que la mujer no se encuentre en una posición de fragilidad. Sobre todo, para que el techo y las paredes de cristal no se vuelvan de acero.

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *