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Posted by on Jul 12, 2013 in Destacados, Innovar | 0 comments

De visitante al “Monumental”

De visitante al “Monumental”

Por Laurence Thouin.

Un proyecto en colaboración entre la firma argentina TASA y la multinacional Unilever se concretó en un centro de distribución, alineado con las premisas ambientales y de reducción de energía.

Visitar una planta de logística a 50 kilómetros de la Capital Federal y en horario de almuerzo no es lo que se dice un programa seductor, pero cuando Patricio Lynch, de Impact PR, me llamó para saber si iba, le dije que sí. Acaso porque los anteriores eventos organizados por esta consultora habían sido interesantes, acaso porque los nombres de Unilever y TASA unidos me hicieron pensar que valía la pena una incursión en el conurbano bonaerense.
Luego de una hora de viaje en combi, un día gris y lluvioso de fines de mayo llegamos al flamante Centro de Distribución (CDM): un enorme cubo blanco, rodeado de un terreno con una parquización incipiente y estrictos controles de seguridad en todo sentido: tanto para ingresar en la planta como para moverse adentro. De hecho, los periodistas pudimos ver el almacén desde una pasarela, tras una mini charla y la entrega de un folleto de seguridad.
La presentación fue realizada codo a codo por directivos de la mega multinacional Unilever y la empresa nacional familiar TASA: Jorge Ader y Marcelo Lancelotti (presidente y gerente general de TASA Logística, respectivamente) estuvieron junto con Daniel Posse y Marcelo Morandini (gerente de Relaciones Institucionales y gerente de logística para el Cono Sur de Unilever). Ambas compañías -si se toman en cuenta sus características y las dificultades que encontraron en el camino- lograron encontrar la dinámica que cristalizó en el primer centro de distribución sustentable en curso de certificación LEED de Unilever en América Latina. Aunque parece que Jorge Ader suele tener este tipo de reacciones, sumó emoción a la presentación cuando su voz se quebró al hablar de los logros de su empresa. Por su parte, Daniel Posse destacó que TASA es un socio estratégico en este emprendimiento.

Cifras y características

Marcelo Morandini no ahorró detalles sobre los pasos que fueron necesarios para llegar a esta inauguración: habló de la toma de decisiones -generada en 2011-, de su implementación e incluso del nombre -el Monumental- que, como buen hincha de River, logró imponer.
El CDM fue proyectado dentro de un master plan de logística hasta el año 2017, acorde con los objetivos de la compañía: duplicar en ese lapso su negocio en la Argentina, pero con menor impacto ambiental. “El CDM es un primer paso. No concebimos ningún desarrollo de negocios que no sea sustentable”, enfatizó Morandini. “El área que dirijo está abocada a desarrollar la sustentabilidad en todo su sistema de logística y transportes, incluyendo la optimización de los recorridos, el aumento de los volúmenes por unidad transportada, la implementación de viajes cerrados y el objetivo de zero landfill en todos los centros de distribución”. Las cifras del área de logística de Unilever en nuestro país son elocuentes: solo en el CDM se registra el movimiento de unos 500 camiones por día –pronto serán 600-, lo que corresponde al ingreso y despacho de unas 3,5 millones de cajas por mes. “Nuestra área mueve 1 millón de toneladas anuales”, detalló el ejecutivo.

Por último, la conversación con Daniel Posse representó una gran oportunidad para tomar conciencia del impacto que puede generar cualquier cambio hacia la sustentabilidad en el proceso industrial de una multinacional como Unilever: 2000 millones de personas utilizan diariamente productos de la firma en los 190 países donde está presente. En la Argentina, esta compañía tiene un plan de inversiones hasta 2015 por cerca de 1500 millones de pesos, incluyendo el CDM, destinados a aumentar la capacidad productiva de las plantas que opera en el país, y que buscan ampliar la capacidad de exportación, infraestructura, nuevas líneas de producción, la incorporación de nuevas tecnologías y la construcción de una nueva planta de té en polvo en la provincia de Misiones. Su Plan de Vida Sustentable fue lanzado en noviembre de 2010 a nivel mundial y abarca desde el origen de la materia prima del producto y su calidad nutricional, hasta el uso y desecho de los envases en el hogar.

Un proyecto sustentable

EL CMD es un predio de 27 hectáreas que cuenta con casi 38.000 m2 de superficie cubierta entre almacén, oficinas y edificios anexos, más una capacidad de depósito que supera las 39.000 posiciones para el almacenamiento de pallets.

El diseño sustentable se proyectó con el foco puesto en la optimización del uso de agua y energía, la reducción de la polución, el incremento de la eficiencia en la utilización de recursos y materiales, y la búsqueda de las mejores condiciones ambientales.

– La construcción del CDM se llevó a cabo con materiales de extracción y manufactura regional. Se utilizaron materiales de bajo SRI (reflexión de calor) para solados exteriores y techos. Se minimizó el desperdicio en obra y se reutilizaron los materiales sobrantes de las distintas etapas de construcción.
– Para el manejo de aguas pluviales se implantaron 3 reservorios y sistemas de control de aguas y de erosión del suelo; también se instaló un sistema de tratamiento para aguas servidas y artefactos que permitieron una reducción del 38% en el uso de agua potable. Además, los dispositivos de descarga en los sanitarios utilizan aguas de lluvia y aguas servidas especialmente tratadas.
– Con la meta de reducir el uso de energía eléctrica se instalaron fotocélulas y sensores de movimiento para la automatización del circuito de iluminación. Se instalaron termotanques alimentados con energía generada por paneles solares, y todos los artefactos eléctricos y motores son de alta eficiencia: esto permite una reducción de un 20% en el consumo.
– Los pallets se reutilizan o reciclan una vez desechados, y los residuos se separan en origen para su posterior tratamiento.

Por último, la vegetación perimetral está pensada para actuar como una barrera de absorción al dióxido de carbono. Además, con la implementación de espacios para bicicletas y un sistema de charters para empleados se busca evitar el uso individual del automóvil.
El proyecto aspira a la certificación LEED otorgada por el Green Building Council. En este aspecto, compite con un centro en Brasil y otro en los Estados Unidos para ser el primero de América para la compañía. “Que este sea el primer centro de distribución sustentable en proceso de certificación LEED no es algo casual, sino que está alineado 100% con nuestro Plan de Vida Sustentable y nuestros objetivos de impacto ambiental. Creemos que el crecimiento debe ser sustentable en toda la cadena de valor, y este es un caso concreto”, afirmó Miguel Kozuszok, presidente ejecutivo de Unilever para Latinoamérica y presidente de Cono Sur.

CDM (10)

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