Pages Menu
TwitterRssFacebook
Categories Menu

Posted by on Jul 18, 2013 in Destacados, Transformar | 0 comments

El arte de ser sustentable… sin que se note

El arte de ser sustentable… sin que se note

Por María Julia Tramutola.

Desde hace más de diez años el hotel Sofitel Arroyo trabaja en un plan de sustentabilidad. Hoy tiene hasta una máquina que transforma la basura del hotel en compost. La cadena responde a un plan global del grupo Accor, aunque también adapta la estructura local a las posibilidades que la tecnología brinda y realiza mediciones permanentes del consumo.

Es que las grandes cadenas hoteleras internacionales entendieron que la sostenibilidad implica inversiones, gastos en infraestructuras y responder a exigentes normativas, pero el retorno es significativo, tanto en términos de ahorro como de imagen.

Sensibilidad global, acción local

Ya en el año 2000 el Grupo Accor establece la Carta Ambiental. Un documento que evolucionó en el tiempo: originalmente contenía 15 ítems y en el 2013 establece 65 puntos (Sofitel Buenos Aires hoy cumple con 46), y se propone acercarse al 100% de los objetivos cumplidos. Un horizonte ambicioso. Cuatro mil hoteles de la marca en 140 países procuran cumplir por lo menos 20 de ellos.

En 2002 el Grupo creó el departamento de Desarrollo Sostenible, dando visibilidad y estructura a los trabajos que ya venía realizando en materia de sustentabilidad. En abril del 2012 lanzó el programa PLANET 21. El nombre se refiere a la Agenda 21, el plan de acción ambiental firmado en la Cumbre de Río en 1992, y nos recuerda la urgencia que enfrenta nuestro planeta en el siglo 21 y la necesidad de cambiar nuestros métodos de producción y consumo. Con PLANET 21, Accor se propone 21 compromisos y objetivos concretos: empleados formados en la prevención de enfermedades, promoción de una dieta equilibrada, utilización de productos de etiqueta ecológica, reducción de 15% en el consumo de agua y del 10% en el consumo de energía en todos los hoteles Accor del mundo.

Sophie Flak, vicepresidente ejecutiva de Desarrollo sustentable de Accor, explica que “un año después de la implementación del plan, el análisis de los resultados refleja un impacto positivo y una involucración en aumento de nuestro empleados”.

Café Arroyo

 

Empezar por casa

A nivel local, muchos son los responsables de bajar línea. Carlos Bailó, gerente de Mantenimiento de Sofitel Arroyo, es quien lidera la implementación de este programa en el hotel. Con él conversamos animadamente en el Café de La Bibliotheque.

“Las primeras etapas son ágiles, porque el sistema tiene muchas carencias relativamente fáciles de subsanar –dice-, pero cuando se llega al límite de lo que la tecnología y los métodos probados permiten, los últimos ajustes requieren trabajo y a veces esperar a que surjan en el mercado opciones más eficientes”.

Bailó planea, ejecuta y supervisa las acciones que se realizan en el Sofitel Arroyo de Buenos Aires referidas a su mantenimiento. La Carta Ambiental se exhibe en el lobby del hotel para que los huéspedes estén al tanto de las iniciativas que se implementan. También se expone en la entrada de empleados, para que se conozca la herramienta en forma interna. Esto ayuda al cumplimiento de las gestiones diarias. Las áreas que abarca el documento y sobre las que se basan las acciones son: Información y sensibilización, Energía, Agua, Aguas residuales, Desechos, Capa de ozono, Biodiversidad y Compras verdes.

Acciones silenciosas

Un tema crucial, tratándose de un hotel de lujo, es que el huésped no sienta carencias en absoluto. Por eso se implementan procedimientos silenciosos y calculados milimétricamente, casi con la habilidad de un cirujano. A pesar de eso, Bailó afirma que en los diez años que llevan de mediciones lograron reducir 30% del uso de energía. Esto se logró con un plan paulatino de reemplazo de lámparas tradicionales por Led y equipos de aire acondicionado por los de bajo consumo, culminando con un último proyecto de instalar 1000 lámparas Led que permitirán cubrir el 100% de las luminarias del hotel. El consumo energético se mide todos los días desde el año 2000, incluyendo las calderas. De esta forma, se pueden optimizar los equipos y las prácticas en forma continua.

En un edificio céntrico, la falta de espacio es un desafío a la creatividad. El reciclado de residuos mostró esta arista. El aceite, el cartón, el papel, el vidrio y el PET se reciclan en un 100%. Para ello se reordenaron los espacios, esto posibilita separar en origen y destinar cada tipo de residuo a una entidad distinta. Pero, sin dudas, la estrella es una primicia absoluta: una “máquina compactadora” que fabrica compost en 14 horas, lo que permite un aprovechamiento completo de los residuos orgánicos de todo el hotel. Esta compactadora es la única en la Argentina, se estrenó en 2011 y funciona a energía eléctrica. Procesa 20 toneladas de residuos orgánicos por año y las convierte en 2 toneladas de compost, que luego se reparten entre los empleados, ya que la sede céntrica no cuenta con jardines.

El delicado equilibrio entre objetivos y personas

Sincronizar una grilla de objetivos puntuales con las necesidades de las personas involucradas en el hotel, tanto huéspedes como empleados, implica desarrollar acciones específicas de comunicación y capacitación. Para Carlos Bailó, eso no es problema. Entre las acciones del Sofitel Arroyo, se incluyen capacitación para empleados (unos 122) y comunicaciones a los huéspedes, como para involucrarlos en los procesos. Tal es la efectividad de las acciones, que se logró resolver el reciclado de algunos residuos gracias a los aportes de los mismos empleados.

Muchos huéspedes ya priorizan la elección del hotel en función de su compromiso con el ambiente. Para compartir sus acciones con ellos, en cada habitación hay un directorio con  todos los servicios que ofrece el hotel, en el que desatacan las acciones que Sofitel y Accor realizan en relación al cuidado ambiental. Por otro lado, en cada baño hay un cartel que cuenta el programa PLANET 21, e invita a los huéspedes que no quieran cambiar sus toallas diariamente, a que las dejen en un lugar preciso; así se ahorra el consumo de agua, energía y productos químicos del lavado.

Algunas medidas incorporadas a la rutina habitual son: usar lámparas de bajo consumo, instalar reguladores de flujo de agua en duchas y grifos, reciclar cartuchos de tinta y baterías, ofrecer comidas equilibradas en los restaurantes, utilizar papeleras separadas para facilitar el reciclaje de los residuos y el uso de tarjetas de habitación fabricadas con madera procedente de bosques sostenibles en vez de PVC. Además, todos los productos que se utilizan son biodegradables, está avalado dentro de sus hojas técnicas. También los proveedores de la lavandería tienen procesos de reciclaje de agua y químicos con las mismas características de biodegradabilidad.

Números alentadores

Gráfico Sofitel

Post a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *