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Posted by on Ago 27, 2013 in Destacados, Incluir | 2 comments

Salvemos la comida

Salvemos la comida

Por Sol Oromí.

El desperdicio de alimentos crece a la par del hambre en el mundo. Se hace evidente en toda la cadena: desde el productor hasta el consumidor, a medida que la comida se va venciendo en nuestras propias heladeras.

 

“Los alimentos que se tiran a la basura se roban de la mesa del pobre”, dijo el Papa Francisco en junio pasado durante la celebración de la Jornada Mundial del Medio Ambiente. Frente a una multitud en la Plaza San Pedro, invitó a contrarrestar el desperdicio de alimentos y a mejorar su distribución en el mundo y criticó, además, la “cultura del descarte”.

Sus palabras no cayeron en oídos sordos. “Como Banco de alimentos nos pareció importante tomar lo que el Papa dijo sobre el desperdicio”, empezó diciendo Gustavo Fernández Casares, presidente de la Fundación Banco de Alimentos, en la 9° Conferencia nacional de la Red Argentina de Bancos de Alimentos, el pasado 15 de agosto en el centro porteño. “A raíz de eso se nos ocurrió organizar algo sobre la comida desperdiciada. Cada uno de nosotros nos levantamos a la mañana pensando en las más de 150.000 personas a las cuales ayudamos para que tengan acceso a la dignidad humana, al acceso a la comida.”

La directora ejecutiva de la Red Argentina de Bancos de Alimentos, María Victoria Ancarola, dio una cálida bienvenida a los participantes de la conferencia y tras su discurso dio la palabra a Eduardo Andreu, actual presidente de la Red. Este año la conferencia se llamó “Salvar los alimentos que se tiran”, y reunió a un panel diverso, moderado por Federico Seineldín, co-fundador de Njambre y director de la ONG MoveRSE, con amplia experiencia en temas de sustentabilidad y en empresas de impacto social. Federico se encargó de recalcar, entre comentarios que siempre resultaron pertinentes, que el sector privado tiene una función fundamental en los próximos años: la innovación.

¿Qué pueden hacer las empresas para cambiar el hábito de los consumidores? “En Molinos decidimos empezar por casa”, dijo Adela Sáenz Cavia: gerente de RRII y Comunicación de Molinos Río de la Plata. “Hace casi diez años que estamos trabajando con la Red de Bancos de Alimentos, somos el primer donante. En los comedores vimos la cantidad de comida que se tiraba, muchos alimentos en perfecto estado van a la basura.” Y agregó que los jóvenes, por su parte, son muy conscientes del impacto del packaging o del agua, pero en lo que hace a salvar la comida, “todavía les falta”.

Tarcisio Mülek trabaja en Unilever Argentina hace ocho años y está a cargo de Asuntos Públicos y Comunicaciones, Sustentabilidad & Responsabilidad Empresaria. “Cuando pensamos en no desperdiciar, estamos pensando en un buen negocio”, aseguró. “Para nosotros tener productos que no van a ser vendidos o consumidos es un problema. Destruirlo es más caro que donarlo, por eso es fundamental una alianza con el Banco de Alimentos.”

Un desafío global

En el año 2010 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) encargó a una universidad suiza el estudio de los desperdicios de alimentos en el mundo. Y las cifras aparecieron como un insulto: 1.300 millones de toneladas anuales, que podrían haber dado de comer a 900 millones de personas. Así se crea “Save Food”. Desde el 5 de marzo la FAO se asoció a los Bancos de alimentos a nivel mundial en esta campaña.

“Lo que más se tira en el mundo son frutas y verduras frescas: 45%. La papa es uno de los tubérculos que más se desperdicia en América latina, cuando hay 50 millones de personas que sufren hambre”, asegura Silvina Ferreyra, de comunicaciones de FAO Argentina.

“Alimentes”: una app contra el desperdicio de alimentos

Por suerte las buenas ideas no faltan, y cuando van aliadas a la tecnología entonces el impacto se potencia. En el panel de la Conferencia también estuvo presente Pablo Mayer. Pablo viene del mundo de la tecnología y los videojuegos. Además viene de una familia de 11 hermanos, “por eso en casa la comida se utilizaba muy bien”, bromeó. Junto a su hermano Tomás y a su mujer diseñó “Alimentes”.

Se trata de una aplicación para smartphones que permite escanear los productos comprados, guardar la fecha de vencimiento y generar un sistema de alertas semanales que indica los alimentos que vencen durante esa semana. “Todos los lunes o domingos te llega una lista. Si ya los consumiste, los marcás, y si no los consumiste esto te da tiempo de organizarte. Si no sabés qué hacer, te sugerimos recetas, y si hay una posibilidad de que no los consumas te sugerimos los lugares más cercanos en los que podrías donarlos”, explica Mayer. “Hay que jubilar el código de barras -dice el especialista-, es muy obsoleto y tiene pocos datos, queremos codificaciones más inteligentes”.

Si bien Alimentes (que fue premiado por la aceleradora de emprendedores sociales Socialab en marzo último) está en plena etapa de desarrollo, la idea es más ambiciosa: sumar a productores de alimentos y cadenas de supermercados, y hasta extenderlo también al mundo de los medicamentos.

Datos alarmantes

  • La mitad de la comida mundial termina en un basurero. Se producen 4000 millones de toneladas de alimentos y 2000 millones no se consumen, según un estudio del Instituto de Ingenieros Mecánicos, con sede en Londres. Los culpables: los métodos deficientes de recolección, almacenamiento y transporte, y el comportamiento irresponsable de los consumidores.
  • Un estudio reciente de la UBA muestra que el 20% de los desperdicios porteños son alimentos que podían haber sido consumidos.
  • El 40% de los alimentos que compramos en nuestras casas terminan en la basura.

El ejemplo del Banco de alimentos egipcio

Durante la conferencia se proyectó un video sobre el caso del Egyptian Food Bank, una asociación que entendió el problema del desperdicio de alimentos en la industria hotelera al firmar un protocolo con la Asociación hotelera local para poder gestionar los desperdicios de comida. Hace cinco años que EFB lanzó este Awareness Program, pidiendo a los hoteles que lo acompañaran. Al cabo del primer año, se entregaron 5,4 millones de platos por mes, que eran distribuidos desde los hoteles y restaurantes. Entonces vieron que podían redoblar la apuesta: contactaron a la Asociación egipcia de hoteles y convocaron a todos. Nunca se esperaron una respuesta semejante: 17,2 millones de platos servidos por mes sólo con las sobras de los hoteles.

Egyptian Food Bank Awareness: http://www.youtube.com/watch?v=jT1wowRKjIM

+ info:

Red Argentina de Bancos de Alimentos: www.redbancosdealimentos.org

Fundación Banco de Alimentos: www.bancodealimentos.org.ar

FAO: www.rlc.fao.org/es/paises/argentina

Save Food: www.save-food.com

Alimentes: https://www.facebook.com/Alimentes.Movement


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2 Comments

  1. La mitad de la comida que se produce en el mundo acaba en la basura o pudriéndose en el campo. Entre el 30% y el 50% de los 4.000 millones de toneladas de alimentos que se generan en el mundo nunca llegan a nuestros estómagos, según un demoledor informe del Instituto de Ingenieros Mecánicos (IME) británico titulado: ‘Global Food: Waste Not, Want Not’.

  2. Es lamentable el desperdicio de comida, debemos tomar conciencia y aprovechar mejor los recursos alimenticios con los que contamos

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